Me contaba Félix la otra noche que en los sesenta vió una película de mineros que no era apta para menores en el sistema de censura y recomendación de películas que daba y colgaba la iglesia católica en sus templos, ésta venía como una película 4, que significaba algo más que: sólo recomendable para adultos, gravemente peligrosa. Durante el régimen de Franco el control sobre el pensamiento y sus soportes culturales fue muy estricto y el cine no fue una excepción (1)
Y Félix nos contaba la historia porque había sido estimulado en sus recuerdos por la situación de los mineros Chilenos y el similar circo mediático que se ha montado a su alrededor. Cuando era pequeño había ido con su hermano al cine a ver la película de los mineros atrapados y al llegar a casa habían recibido una fuerte reprimenda por haber visto una película clasificada 4 gravemente peligrosa, de ésas que sólo pocos cines de provincias se atrevían exhibir por lo que ello significaba, o sea lo peor de lo peor. Al final de la regañina su madre le preguntó ya que él era el más pequeño, bueno hijo ya que habéis hecho lo que no debíais, por lo menos dime qué habéis sacado en claro y él contestó, tanta ambición rompe el saco. En aquella película que vieron un verano en el cine de Benavente, Zamora, finalmente los mineros mueren. El sheriff quien representaba al poder estuvo encantado mientras duró el circo que se había montado alrededor de los mineros ya que atraía a gente de todo tipo al pueblo, dizque para hacerles ricos. Y mientras los pobres mineros luchaban por mantenerse vivos. Al final el choque con la realidad fue brutal, no pudieron rescatarlos y murieron mientras el sheriff se ha hecho rico.
Desde luego esto no va a ocurrir con los mineros chilenos, pero sí se echa de menos ahora que ya pasó el furor, tener una información veráz, escalonada y constante en el tiempo de lo que pasa y no con exuberancia y picos de información volátil. Preferiría informes asépticos y sobrios estarían mucho mejor, explica, si los consideramos a ellos y no a nosotros, para ellos debería de primar su bienestar mental y el de sus familias. Nos dicen que ya se pelean por el sueldo y pagas semanales, por las herencias, por el dinero de los seguros, por los adulterios previos y secretos de familia que se van desvelando desde fuera hacia dentro, por la política y porque a veces fuera parece un gallinero y los visitantes ajenos al pueblo gallinas en gallinero ajeno. Se pregunta el pueblo quién se está llevando las medallas, de quién es el mérito más que de los 33 mineros que luchan por sobrevivir, de si es justo que la situación y cómo se esta manejando de bien haya conseguido que gane votos el Presidente y se coloque en el firmamento internacional, si hasta nuestros futbolistas van de visita aunque se entiende que por la sensibilidad personal que les corresponde por haber sido hijos y nietos de mineros como Villa y allí está en el desierto de Atacama, en la mina San José firmando camisetas de Ánimo mineros. Y sé que no se me va a olvidar nunca que todo empezó con una explosión el 5 de agosto con la virgen de las nieves, víctimas de la avaricia tal vez...
Nos entra la duda de qué pasará con los nuestros, los del Siglo XXI, los mineros chilenos, se romperá el saco, por lo pronto el hype mediático ha desacelerado, pero también sabemos que las nuevas tecnologías están haciendo milagros para incorporarlos a un mundo virtual y psicológico sustitutivo a más de 700 metros de profundidad y dónde se ha abierto un espacio para las sondas médicas, tecnológicas, alimenticias, respiratorias, televisivas y de la web, y todo por ese agujero, su cordón umbilical, están en el útero de la Tierra, pero hay otro agujero que avanza como una carcoma y que ya tocó los 700 metros con un diámetro pequeño y que ahora se ensancha para dar espacio a esa jaula dónde irán subiendo uno por uno a la luz del desierto de Atacama que fagocita la mina de San José; vamos a profundizar que ellos ya están en la más inmensa profundidad a 15 días de poder ser rescatados. Pongamos un contador en nuestras vidas mañana serán 14 y el viernes 13... Ánimo mineros.
(1) Igor Minteguía Arregui La evolución del ejercicio de la censura cinematográfica durante el régimen franquista "La Iglesia católica española no se limitará a ejercer su influencia a través de sus representantes en la censura administrativa, sino que, además, comenzará a ejercer una censura alternativa, aplicando unos criterios aún más restrictivos. Para ello, se creará en 1950 la Oficina Nacional Clasificadora de Espectáculos, dependiente de la Comisión Episcopal de Ortodoxia y Moralidad, que clasificará las películas como:
1. Autorizadas para todos los públicos,
2. Autorizadas para jóvenes,
3. Autorizadas para mayores,
3. R. Consideradas para mayores, con reparos, y
4. Gravemente peligrosas.
Esta clasificación no tendrá carácter oficial, pero si una gran repercusión social, logrando que algunas salas se negasen a proyectar obras que hubieran sido calificadas como “gravemente peligrosas”
Hola Ana, he llegado hasta tu blog tirando del hilo virtual, leyendo un artículo en "hablemos de talentos". Aún no he tenido tiempo para leer las entradas con más detenimiento, así que no voy a poner ningún comentario de moemnto (aunque el relato de los cuatro abortos seá el primero, seguro). Voy a atreverme a pedirte dos cosas: una forma de ponerme en contacto contigo, y unos minutos para presentarte un proyecto entorno al arte, la naturaleza y la caza del tiempo entre hilos de telar para el que necesito ayuda y orientación. Gracias por el crédito adelantado en confianza y tiempo. andrea milde
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